domingo, 20 de marzo de 2011
Cap4.- La familia
Fenir se quedó un tiempo más ayudando a la madre primeriza y a su pequeño, pero pronto sus deberes como general lo obligaron a abandonar la tranquilidad de Ulren Asir: La guerra recrudecía en las frías montañas del norte, de las que los alsirios bajaban con tambores, pesadas bestias de carga y maquinarias humeantes de asedio. Fenir prometió que volvería, y desapareció en el horizonte, con su brillante armadura opacando a las estrellas.
Ellëne vió a su hijo crecer, y se asombraba en descubrirle, de vez en cuando, algún gesto de su padre. Sabía por rumores que Urruk había recorrido durante mucho tiempo el amplio desierto en su búsqueda.
Al atardecer, cuando cielo se pintaba de color naranja-rojizo, Ellëne recordaba sus desventuras en Ignis y arrullaba a su hijo con su canto triste, sombra de su anterior voz primaveral.
Para cuando Fenir volvió del frente de batalla, el pequeño Seirus ya caminaba, aunque algo torpemente.
Ellëne quiso agradecerle al general lo que había hecho antes por ella y por el niño, pero las palabras se atoraron en su garganta. Al abrazarlo se dió cuenta de que había tenido mucho miedo de no volverlo a ver, y de que no quería volver a separarse de su lado.
Al cumplirse el tercer aniversario del día en que Ellëne regresara a Syrtis, Fenir, que cumplía con su rutina de guardia en Fisgael, recibió una noticia: Earwen, la primer hija suya y de su esposa Ellëne, había nacido.
Cap3.- Fenir y Seirus
Durante los siguientes 4 meses vagó por tierras desconocidas, pasando muchas penurias y viendo como poco a poco su vientre crecía, hinchado de vida. Llegó al fin a su viejo reino, y la saludaron la enorme y vieja muralla junto a la imponente reja nueva, soldada por los maestros herreros elfos. Fue escoltada hasta Ulren Asir por un general llamado "Fenir Ala de Fénix", apodado de esa manera por la cantidad de batallas a las que había sobrevivido durante su larga carrera militar. Era, además de un elfo veterano de guerra, un caballero alto y esbelto cuyos ojos irradiaban fuego y cuya armadura brillaba de noche mas que la luna llena. Al llegar a Ulren Asir, se ofreció a cuidar a la muchacha, que cada día se encontraba más limitada a causa de su estado.
Ellëne ocultó muy bien la verdadera paternidad de la criatura, puesto que conocía la ley del reino, que condenaba a la horca a cualquiera que tuviese tratos con el enemigo, sin importar la situación en que se produjeran.
Odiaba ciertamente a Urruk, pero había decidido tener a su hijo y criarlo: Era su responsabilidad y no la abandonaría.
No había vuelto a cantar desde su encierro en ignis y por más que lo deseaba, aún no había recuperado la voz. Todo lo que salía de ella era un sollozo triste que por vergüenza prefería callar.
Mientras tanto, Fenir, que era tan astuto como prudente, se había guardado bien de hacer preguntas, y solo sus ojos de fuego quizá brillaban mas de lo usual cuando contemplaba a la joven en silencio. Tal vez imaginaba mas de lo que sabía.
Finalmente, luego de tantos meses, nació un niño de sangre mestiza, mitad humano mitad elfo, que bajo la atenta y perspicaz mirada del General y el dulce arrullo de su madre, recibió el nombre de "Seirus".
Cap2.- La flor del desierto
Los soldados ignitas llegaron maltrechos y cansados hasta el refugio del desierto, seguros no obstante de haber dado un golpe fatal al reino de Syrtis: tardarían muchos años en reponerse de aquella invasión. Las fuerzas élficas ya no los perseguirían, sabían que el desierto no toleraba a los extraños. Ellëne se encontraba atada desde hacía semanas a una de las monturas de la caravana de guerreros ignitas. Urruk había encargado que se la alimentara bien, puesto que planeaba convertirla en su esposa, pero aún así, el brillo de sus ojos se había apagado como si la arena del mar de dunas los hubiera opacado para siempre.
Ya en Altaruk, Urruk y los soldados fueron recibidos como héroes de guerra, y Ellëne se vió obligada a unirse a las otras jóvenes del haren, que Urruk visitaba asiduamente. Resaltaba como una esmeralda entre las concubinas de piel morena y ojos negros, y llamaba poderosamente la atención de los nobles que transitaban por la opulenta vivienda del capitán de la guardia. Por mas que Urruk obligara frecuentemente a Ellëne a repetir aquella melodía exótica que oyera en Ulren Asir, la muchacha, fría y pálida, ya no era capaz de lograr aquellas notas mágicas, y luego de un tiempo perdió definitivamente la voz.
Una noche de luna llena, luego de que acabaran las fiestas anuales de la cosecha, Ellëne, aprovechando el estado de ebriedad que reinaba entre los guardias y en toda la ciudad, escapó de su encierro, robó un caballo y logró llegar a los pies de la gran muralla ignita. Mirándose en las aguas del mar delante suyo no lograba reconocer a la alegre muchacha que otrora sembrara los campos verdes de syrtis... algo no estaba bien, debía volver inmediatamente a su tierra. Era mas que un presentimiento, lo sentía en su estómago: era la premonición de la vida.
Pintó robarle a Tolkien
Capítulo 1.- El canto del cisne
Ellëne era una joven elfa que vivía en el pueblo de Ulren Asir. Tenía una magnífica voz que recordaba al agua fresca de las fuentes y hacía suspirar a elfos y hombres por igual. Solía cantar mientras realizaba sus tareas, ayudando a sembrar en los campos, cosiendo abrigos para los pescadores, o cocinando para los guardias del poblado.
Jamás había participado en nada que se relacionara con la guerra, por eso el miedo la paralizaba al escuchar las últimas noticias: Los ígneos, esos seres que eran descritos por los veteranos como "demonios guerreros que no conocían la piedad" y que crecían en su imaginación como monstruos sedientos de sangre, habían llegado hasta las mismas puertas del reino, arrasando los bosques a su paso a fuerza de fuego y magia.
Ellëne rezó durante días por los valientes soldados a los que ella misma había curado en alguna ocasión de sus heridas, y que ahora partían con los ojos llenos de muerte a defender la gigantesca entrada del reino.
Luego de una semana de asedio, las defensas cayeron, la enorme puerta crujió y de dobló ante los esfuerzos enemigos, y los invasores cruzaron las verdes praderas de syrtis. En Ulren Asir se libró una valiente batalla hasta el último hombre, y ambos bandos sufrieron importantísimas pérdidas. Sobre el fragor de la lucha un canto limpio, prístino y rejuvenecedor daba fuerzas a los soldados para volver al combate una y otra vez. Les recordaba a las primeras flores de la primavera, y a las bandadas de aves blancas que llegaban desde el Sur. Urruk, el capitán de la guardia ignita, siguió embelesado aquella voz hasta que encontró su origen en una muchacha, que no era otra que Ellëne, y tal vez hechizado por las imágenes que desfilaban ante sus ojos, en lugar de darle muerte, la secuestró.
Mientras tanto, la batalla se volvía cada vez mas favorable a los elfos del bosque, y las fuerzas ignitas empezaban a carecer de suministros suficientes para permanecer mas tiempo en el territorio enemigo, de manera que Urruk ordenó la retirada llevándose consigo a la joven elfa.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Maldito Ataque!!!
Ataque de Pánico:
Los ataques de pánico no duran mucho pero son tan intensos que la persona afectada los percibe como muy prolongados. A menudo el individuo siente que está en peligro de muerte inminente y tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida (aspecto congruente con la emoción que el sujeto está sintiendo). El hecho de no poder escapar físicamente de la situación de miedo extremo en que se encuentra el afectado acentúa sobremanera los síntomas de pánico.
Experimentar un ataque de pánico es una terrible, incómoda e intensa experiencia que suele relacionarse con que la persona restrinja su conducta, lo que puede conducir, en casos, a adoptar conductas limitativas para evitar la repetición de las crisis. El trastorno puede desembocar en agorafobia, por miedo a presentar nuevas crisis si se presenta una fuerte conducta evitativa en el afectado.
A veces el fenómeno de crísis se reproduce durante el sueño.
La edad de inicio de este tipo de trastorno (entre 18 y 25 años la mayoría de los casos (según DSM y CIE) puede hacer pensar que el problema esté relacionado con la desvinculación y la autonomía personal. Al parecer, el ataque de pánico se desencadena tanto por factores externos - como afrontar una situación que produzca intranquilidad al sujeto- como por los significados que da, en su vida emocional, la persona que experimenta esas circunstancias externas.
EN POCAS PALABRAS Y RESUMIENDO LO ANTERIOR CITADO POR LA SRA WIKIPEDIA, UN ATAQUE DE PANICO, ES UNA MIERDA QUE SE DA DE IMPROVISO Y QUE TE CAGA LA VIDA POR UN TIEMPO!!!
=(
viernes, 7 de enero de 2011
Advertencia: el siguiente texto es totalmente ficticio, es apenas algo que jamás ocurrió =)
------------------------------------------------------------------------------------------
Te amo como no amé nunca a nadie, le dijo.
Él la miró a los ojos durante un segundo, y le contestó:
Durante la noche, no puedo dejar de ver en tus ojos el brillo de mil estrellas, mientras que durante el día me maravilla el reflejo del sol en tu pelo dorado. A veces, cuando tengo tus manos en mis manos, las siento tan suaves y frágiles como si fuera un sueño. Además, siempre fuiste conmigo simpática, amable, cariñosa...
Cada vez que discutimos puedo apreciar tu apasionado carácter, tu soberbia inteligencia y tus agudas reflexiones… puedo ver la sabiduría infinita que te guía… En todas esas ocasiones no doy crédito a mis sentidos y me parece un sueño estar al lado tuyo. Sos realmente perfecta, y de verdad nunca conocí a alguien como vos, pero no me gustás. No hay ninguna razón, simplemente no me gustás.
miércoles, 5 de enero de 2011
Del otro lado...
La puerta mágica que guarda este otro universo está al alcance de todo el mundo, más no todos tienen la perseverancia necesaria para encontrarla y aún menos se atreven a abrirla.
Sucede que como pago por los secretos que se revelan al aventurero audaz, se exige un precio brutal: quién tenga acceso a los tesoros del mundo deberá renunciar para siempre a la felicidad, acosado por los fantasmas de su propia mortalidad. El solo hecho de vislumbrar todo cuanto el mundo posee de bello despierta en el viajero la triste realidad de la condición humana, que es finita y casual.
Pero existe una esperanza, pobre dirán los menos optimistas, que consiste en acercar a otros hacia este mundo secreto, convertirse en guía para los espíritus jóvenes, ya que aunque el precio a pagar sea tan alto, un solo vistazo a lo oculto detrás de esta puerta vale tanto como la propia vida.